El Capricho de Gaudí y sus caprichosas historias

El Capricho de Gaudí (1883-1885), situado en Comillas (Cantabria), es una de sus primeras obras y con ella muestra espléndidamente la tendencia oriental que este arquitecto desarrolló. Fundamentalmente destacan la torre-minarete (o alminar persa) de tipo cilíndrico que se transforma en un pórtico de cuatro columnas para constituir la entrada a la casa y el colorido de los girasoles de cerámica vidriada que recubren todos los exteriores en combinación con el ladrillo.
Capricho significa por una parte, el tener la determinación de poseer o de hacer algo por antojo a veces sin un seguir un criterio lógico y por otra parte refiere a una composición musical libre, rápida, fantasiosa y virtuosa.
Ciertos estudiosos señalan que este edificio recibe su nombre por estar diseñado precisamente de una forma muy libre y fantasiosa, a veces hasta un poco surrealista pero parece ser que en realidad el proyecto fue corregido en muchísimas ocasiones, hasta tal punto que se concluyó “a capricho del Marqués”.
Otra de las curiosidades de este edificio es que en el proyecto original estaba previsto colocar un águila en lo alto de la torre. Sus garras sujetarían esta torre para llevarse en volandas el Capricho. Debido a la complejidad que suponía instalar un águila de tanto peso sobre la torre, esta idea hubo de abandonarse.
Para finalizar, otro detalle poco conocido es que Gaudí instaló en la planta baja unas ventanas de guillotina (aquellas que se abren y cierran deslizándose por unas ranuras) cuyos contrapesos estaban formados por unos tubos metálicos con la capacidad de emitir la escala musical por lo que al subir y bajar las ventanas ¡se escuchaban unas agradables notas!
Desde luego una joya de la que todos nos encapricharíamos, ¿verdad?

3 thoughts on “El Capricho de Gaudí y sus caprichosas historias

  1. Ni siquiera un conservador recalcitrante podría no decir que es una obra maravillosa
    Realmente Gaudi creo que ha sido un fuera de serie , una pieza única. Gracias por compartir

    1. Completamente de acuerdo Osvaldo Bolado, de ahí la admiración que hoy en día se sigue profesando por su obra. Es uno de nuestros arquitectos más conocidos.

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