Ave César o el ave que una vez tuvo César

“Ave César o el ave que una vez tuvo César”
Mi amigo César me dejó a su loro Julio para que lo cuidara mientras él estaba de viaje. Ayer, el loro se subió a un ciruelo y ocurrió una desgracia, así que he escrito a mi amigo este correo electrónico:
“Hola César, siento contarte que ayer me dejé la ventana abierta, porque, bueno, errare humanum est, y tu loro al intentar subir por la rama de un ciruelo, se resbaló, se cayó y se quedó in situ con el pico clavado en el césped. De motu proprio, me acerqué ipso facto para recogerlo y a priori no me pareció que estuviera grave pero a posteriori, viendo que no se desclavaba, llamé a una veterinaria. Decían de ella que era la non plus ultra de las veterinarias pero que presumía de piquito de oro, por eso no me extrañó que lo primero que dijera al ver al loro fuera: – rara avis in terris. El loro, al verla llegar, la miró afiladamente como diciendo vade retro y me di cuenta de que para ambos esa veterinaria era una persona non grata. Aunque no había leído su curriculum vitae, por su modus operandi y por su verba dicendi yo la vi muy poco profesional, además era un ad efesio. Me comentó: – Voy a consultar mi vademécum pero grosso modo el ave se ha roto el pico por lo que tiene que decidir si quiere operarlo o no ya que es conditio si ne qua non para que sobreviva que pueda abrir el pico per se. No le estoy dando un ultimátum pero una vez que tome la decisión, ya sabe, alea iacta est.
A pesar de la operación, el loro Julio (como estaba muy viejito) no se recuperó y cuando el pobre ya estaba in extremis, ¿sabes lo que me dijo la veterinaria? – Requiescat in pace.
¿Te lo puedes creer? ¡Una frase en latín, un latinajo para dárselas de culta!, ¡qué pedante!
Me quedé in albis, hice un mutis y me fui.
Esta mañana me he enterado de que la veterinaria se ha subido a un ciruelo: quid pro quo.
Sintiéndolo mucho, se despide tu amigo Brutus”.

Autor: Lecturer in Spanish Language & Culture.

Los estudiantes de español deben saber que nuestra lengua conserva tanta conexión con el latín que, aunque este relato es exagerado para resultar cómico, a veces incorporamos expresiones latinas de forma natural.
Para quien no haya descubierto el significado de estas expresiones:
Errare humanum est: errar es propio del hombre. Alienta a mostrar indulgencia generosa para las faltas resultantes de la ignorancia y de la ofuscación de los hombres, cuando la mala fe está ausente.
In situ: en el lugar, en el sitio.
Motu proprio: por propia iniciativa, por decisión personal, voluntariamente.
Ipso facto: en el mismo momento, de manera inmediata.
A priori: de lo anterior, previamente, con antelación. En este texto indica ‘antes de examinar el asunto de que se trata’.
A posteriori: de lo posterior, con posterioridad, después. En este caso significa ‘después de examinar el asunto de que se trata’.
Rara avis in terris: significa literalmente ‘rara ave, ave extraña en tierra’ y se emplea con el sentido de ‘persona o cosa excepcional o difícil de encontrar’. Se recomienda su uso en femenino, como corresponde al sustantivo avis (‘ave’).
Non plus ultra: no más allá. En español significa ‘cosa que ha alcanzado la máxima perfección, el no va más’. Se usa para exagerar las cosas y levantarlas a lo más que puedan llegar. Tiene su origen en la leyenda según la cual Hércules grabó esta expresión en el estrecho de Gibraltar para indicar que no había tierra más allá, que ahí terminaba el mundo conocido. Atención porque es invariable en plural: los non plus ultra.
Vade retro: vete atrás, retrocede. Se emplea para rechazar a una persona o cosa.
Persona non grata: persona indeseable. Se aplica en el lenguaje diplomático.
Curriculum vitae: carrera de la vida. Relación de los títulos, honores, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc., que califican a una persona.
Modus operandi: manera especial de actuar o trabajar para alcanzar el fin propuesto.
Verba dicendi: refiere a aquellas formas verbales que designan acciones de comunicación lingüística (como ‘dijo’, ‘respondió’ o ‘contestó’) o que expresan reflexión, creencia, emoción (como ‘lamentó’, ‘pensó’, ‘protestó’…) que sirven para introducir la voz del personaje.
Grosso modo: a grandes rasgos, en general, de un modo imperfecto, aproximadamente. Según el Diccionario panhispánico de dudas, no debe ir precedido de preposición: *a grosso modo.
Sine qua non (conditio): sin la cual no, condición indispensable; aquella sin la cual no se hará una cosa o se tendrá por no hecha.
Per se: por sí o por sí mismo.
Ultimátum: en el lenguaje diplomático, resolución terminante y definitiva, comunicada por escrito.
Vademécum: significa literalmente va conmigo. Refiere a un libro de poco volumen y de fácil manejo para consulta inmediata de nociones o informaciones fundamentales.
Alea iacta est: la suerte está echada. Al parecer esta frase fue pronunciada por el mismo Julio César.
In extremis: en el último momento, como último recurso; en los últimos momentos de la vida o en una situación peligrosa o comprometida.
In situ: en el lugar, en el sitio.
In albis: en blanco, sin lograr lo que se esperaba. Se usa con los verbos dejar y quedarse.
Hacer un mutis: es quedarse callado por un momento, se usa también en el teatro para indicar que un actor se retire de la escena
R.I.P. (requiéscat in pace): descanse en paz.
Quid pro quo: algo por algo, una cosa por otra.

Espero que con esta explicación se haya cumplido la máxima de Horacio, ‘prodesse et delectare‘ y que, por tanto, hayáis aprendido al mismo tiempo que os habéis deleitado y divertido.

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